Eduardo Peláez Arzate – Mercadotecnia y Ventas

A fines de 2008 realmente me sentía sumamente agobiado, en mala condición física, moral, espiritual y de autoestima; estaba a punto de buscar el camino fácil: el de la evasión y del que recuperarse es muy doloroso y deja mucho rencores y culpas, porque el mundo tiene la culpa y no yo, siendo que yo soy el autor de mi vida.
En ese momento sabía que tocaría fondo y al hacerlo me perjudicaría y eso simplemente me llevaría a arrastrar a mi sensible e inteligente esposa y a las dos personas que me escogieron para enseñarles la vida y que hoy por ser niños estoy para acompañarlos y que sean personas felices, conscientes y que vivan aquí y ahora. Me adelante un poco con ciertas cosas que son por las que estamos vivos, bueno así es.
Regresando al tema central, ya NO estaba contento con mi forma de actuar y estar, a punto como lo dije, de tocar fondo, fugarme en algún tipo de evasión.Mi primera evasión fue en Internet, me inscribí en «facebook» buscaba nuevos contactos disque amigos. Sin embargo encontré mucha gente conocida, nos unía la historia de lo que fuimos y la frialdad de Internet. Me enteré que una de esas personas que hacía 10 años conocí – María Murillo estaba ahí y me acerqué y tuve una gran sorpresa al indagar mas sobre ella, encontré que había decidido cambiar y hacer lo que le apasiona…
Lo que leí en su sitio y vi, fue una luz que me contagió, coloquialmente “me cayo el 20”.Me hizo cuestionarme y decreté que no quería permitirme ser un autómata, insensible, inconsciente, desinteresado y que estaba negando la gran dicha de vivir y disfrutar esta vida maravillosa. Así que volví a ver a María, le llamé y tuvimos una primera sesión, de entendimiento y hasta de poner reglas. Durante la sesión me cambió el panaroma (lo acepto el ego me decía ¡esto, no!) y simplemente el hecho de entrar en una dinámica en la que ella con su conocimiento y su forma de conducirse revivío en mi poco a poco y con ejercicios, lo que quiero. Esto ya después de varias sesiones que por cierto son clave para fortalecer lo que siempre he sido.
Por condiciones familiares de encajar en grupos a los que quería pertenecer como en la escuela o en el trabajo y ante cualquier situación, creaba diversas máscaras con una gran habilidad, hasta camaleónicamente y pensaba, ¿si esta energía la usara para ser quien soy? sería pleno, feliz y amoroso.

En fin hoy me doy día con día la oportunidad y me doy cuenta de que ejercitando, agradeciendo y tomando acción, soy diferente y mejor persona, conmigo, con mi esposa, con mis hijos y con toda la gente que convivo.

María te agradezco el haberme llevado a verme como una persona exitosa, que merece lo que tiene y que vive dándose cuenta que hay ciclos y estos ciclos me hacen madurar, aprender y ser mejor, teniendo como misión: el disfrutar plenamente la vida.

Los invito a que se den la oportunidad de tener un Coach de Vida y ser uno con uno mismo, ya que quien mejor te conoce ¡eres tú mismo!